OBS, un proyecto que empieza.
De repente descubro que en mi Región, esta tierra devastada por la fiebre del ladrillo que nos ha mantenido en estado de euforia epidémica durante años, se ha creado con las bendiciones de la administración un novedoso y aun extraño ente llamado OBS (Observatorio del Diseño y la Arquitectura de la Región de Murcia). Sus planteamientos iniciales son de lo más interesantes, aunque la noticia la reciba con cierto recelo más que justificado.
Y es que la repercusión social de todos estos magnos proyectos rara vez la encuentro reflejada en lo que me rodea, con presupuestos generosos de fondos públicos locales debería existir una compensación en el entorno y, francamente, en este momento no llego a percibirla a nivel de calle.
Veremos como se van desarrollando los acontecimientos. De momento y para quien le interese ahí va el enlace con la página y su presentación.
Qué somos /
Todo a nuestro alrededor está diseñado, sin embargo, aún estamos inmersos en un proceso de reconocimiento y valoración de las artes aplicadas y, sobre todo, de los procesos de producción característicos de las sociedades de masas.
Dentro de estas dinámicas, una de las disciplinas con un innegable y creciente reconocimiento es el Diseño, dentro del ámbito cultural (como demuestra que numerosos centros de arte y museos tengan ya salas y programaciones dedicadas exclusivamente al diseño, como se puede comprobar en España en el IVAM, el Círculo de Bellas Artes de Madrid y el Guggenheim, entre otros) y, por supuesto, del ámbito empresarial (como prueba la aparición de agencias estatales que relacionan directamente la innovación a procesos de diseño, como es obvio en instituciones como el BDI inglés).
Aun así, se hacen necesarias instituciones que difundan la cultura del proyecto y ahonden en sus posibilidades más allá de una generalizada creencia que relaciona el derecho únicamente con la estetización de un objeto o un ambiente determinado. Sin duda, el diseño es una importante herramienta de comunicación para proyectar una determinada identidad, sin embargo, para que éste pueda considerarse como logrado también tiene que atender a criterios como la usabilidad, sensibilidad, accesibilidad y sostenibilidad.
Esto plantea entonces un diseñador que debe ser sensible a todo aquello que pueda despertar el gusto del usuario. Un buen objeto de diseño debe ser fácil de utilizar, el diseño ha de ser accesible para todas las personas y ha de potenciar el uso de energías alternativas y materiales ecológicos.
Si tradicionalmente la cuestión del "habitar", siempre dentro en el interior de consideraciones entre lo artístico y el desarrollo de las condiciones de posibilidad de cualquier acción cotidiana, ha estado en manos de la Arquitectura, hoy día se amplía a otros procesos de producción que entendemos como diseño y que, en definitiva, están encaminados a generar calidad de vida.
En torno a este campo se establece, por tanto, una necesidad: la reflexión sobre las funciones y el significado hoy día de lo que entendemos por "cultura del proyecto", y una oportunidad: trabajar en un ámbito donde lo creativo se relaciona directamente con la esfera empresarial, ya que estamos hablando de proyectar productos, entornos, servicios y, en definitiva, soluciones para las necesidades cambiantes del día a día; unas exigencias mutables que deberán relacionarse inevitablemente con la aparición de nuevas sensibilidades en la sociedad actual que marcan el devenir contemporáneo y que suponen una serie de implicaciones éticas como la integración de valores plurales y medioambientales.
Esta reflexión debe establecer distintas relaciones y niveles de interpretación, puesto que reproduce en sus propias dinámicas de trabajo un modelo más generalizado que entiende hoy que todo campo conocimiento debe estar abierto al diálogo con otras disciplinas y debe considerar procesos de funcionamiento en red. Hemos pasado, pues, de un trabajo encargado en un primer momento a un especialista y, en un segundo momento, a un grupo de especialistas que desarrollan los distintos aspectos de un producto, a una forma de concebir el trabajo en red, donde lo híbrido cobra forma y los especialistas se convierten en parte de un proceso poliperspectivista de desarrollo de dinámicas, que tendría como base la idea de trabajo en red. Ésta es una consecuencia de la actual situación mundial y aboca a cualquier centro de nueva creación a repensar los retos de una creciente globalización junto a las necesidades locales y más concretas.
Si atendemos a teóricos actuales del diseño como Bruce Mau, éste nos habla sobre los "cambios masivos" debidos principalmente a la globalización y a los nuevos "desastres" que marcan la Historia, entendiendo esta situación como una oportunidad para el género humano a través de un cambio de paradigma. De hecho, este planteamiento pronto vemos que se convierte en la aparición de nuevas sensibilidades derivadas de preocupaciones por la seguridad, la sostenibilidad, los derechos humanos...
Dentro de este panorama, el diseño debe desarrollar un papel fundamental, aunque yendo más allá de su concepción tradicional al plantear una nueva concepción de la misión del diseño: en la era de la globalización esta disciplina debería estar destinada a emanciparse de su producto para convertirse en sistema de pensamiento, actitud, siendo más bien el arte de organizar los recursos, encontrando así la solución adecuada y sostenible a un problema a gran escala. Esto implica unas formas de trabajo en las que la interdisciplinaridad y la experiencia de grupo no son meras retóricas, sino la verdadera esencia de los procesos dentro de este nuevo paradigma. Evidentemente esto debe integrarse en el interior de un sistema donde la información es pensada dentro de un intercambio global.
En definitiva, planteamientos como éste nos remiten a una pregunta básica y en la que se supone una efectiva capacidad de acción: ¿qué podemos hacer para construir el futuro?
Por tanto, atendiendo a las tendencias más actuales, es evidente que este diseño con conciencia o atento a implicaciones de corte ético, convive con el diseño emocional y toda una serie de recursos relacionados con el bienestar y con la actual espectacularización del mundo. En un caso u otro, es evidente que estos nuevos valores serán básicos para todo el discurso que subyace tras cualquier diseño.
Un centro que se dedique a pensar estas cuestiones podría convertirse en el observatorio ideal desde el que establecer un vínculo entre el análisis del mundo contemporáneo y los modos de acción sobre el mismo.
Ésta es una labor que debería establecer distintas escalas de actuación. Por un lado, debe integrarse dentro de procesos y actividades de calado internacional, para lo que se hacen necesarios los convenios con otras instituciones internacionales y la participación en programas europeos; un carácter que debe reproducirse en las actividades que albergue, gracias al calado de los participantes y por el desarrollo de una web con contenidos de actualidad, que hagan de la misma una plataforma de intercambio de información y de visibilidad de lo que desarrolla el centro.
Por otro lado, es un factor estratégicamente indispensable, que puede transmitir la cultura del proyecto a una ciudadanía que podría experimentar el definitivo paso de espectador a usuario, al mismo tiempo que establece una serie de programas con las empresas locales que permitan la creación de formación y de recursos para la proyección de la identidad de empresa y la reconversión de sectores que no se han integrado en las dinámicas globales.
Quiénes somos /
Comité asesor del Observatorio del Diseño y la Arquitectura de la Región de Murcia
Pedro Medina
Director del Área Cultural del IED Madrid
Juan Antonio Sánchez Morales
Arquitecto, profesor de proyectos de la Universidad de Alicante
José María Torres Nadal
Arquitecto. Catedrático del Departamento de Proyectos de la Universidad de Alicante
Jorge Martínez
Diseñador gráfico y socio fundador de la empresa Germinal Comunicación




www-lacoctelera-com-inaki dijo
Quizá sea una cosa buena, ojalá, pero yo suelo desconfiar de estas iniciativas oficiales...
9 Febrero 2009 | 01:29 PM