Con la M: marsupial...jajaja, a ver quien habla de eso.
Para que veais que esto de elegir palabra, pensando primero en la letra, es algo aleatorio y que no hago trampas. Lo primero que he pensado con la M (por tirar ahora mi inspiración por el camino de enmedio), marsupial, anda ya¡¡¡¡
Los marsupiales (Marsupialia) son una subclase de mamíferos terios. Se caracterizan por desarrollarse muy poco en el interior de la madre y completar gran parte del crecimiento agarrados al exterior del cuerpo.
Eso dice la Wikipedia y solo se me ocurren referencias al post anterior, en relación a la superprotección de los hijos y como les hacemos dependientes, especialmente las madres, hay que fastidiarse.
Pero le voy a dar un giro al tema, de lo anteriormente dicho y relacionándolo con los marsupiales he visto a estos bichos como el símbolo paroxístico del género femenino guardían del hogar, pues con su cálida bolsita lo llevan en si mismas; intentando extrapolarlo al humano, he pensado en la gran cantidad de mujeres que, con pareja estable o sin ella, trabajadoras fuera o dentro de casa, son las verdaderas sacerdotisas mantenedoras del fuego del hogar, mientras el hombre y su tendencia a la centrifugación realiza sus movimientos satélites, ahora entro, ahora salgo de la órbita doméstica (por favor, los amigos cocteleros que piensen un poco antes de darse por aludidos y protestar).
Si, es evidente que las cosas han cambiado, pero poco, dentro de los esquemas de reparto de funciones de la pareja, quizás puede que sea algo consustancial de cada uno de los géneros, pero la evidencia es palpable. En los últimos tiempos soy muy sensible a estas cuestiones y cada día apunto mentalmente nuevas incorporaciones a mi fichero.
Haciendo esta mañana un repaso por blogs amigos, vuelvo a constatar un hecho curioso, las féminas se aferran a la realidad del amor estable, para el que preparan con mimo el nido, los varones idealizan el objeto amado bajo forma de pasión un tanto dispersa, a pesar de la apariencia concreta...tal vez solo sea una percepción de mi alma femenina.
Buen día, buen fin de semana.








Jesús dijo
Necesitamos un tiempo (y también dedicación) para salir muchos de nosotros de los tópicos que rodean a la figura masculina en relación a las tareas domésticas y lo que supuestamente somos ó dejamos de ser al hacerlas. En este aspecto, la educación que hemos recibido unos y otros no ha sido precisamente favorecedora como para que sea de otra manera.
Personalmente, voy encontrando muchas satisfacciones en ese cambio que se está produciendo en nuestra casa. Nunca tuve ningún interés especial por participar en las tareas domésticas, salvo en la cocina. Sin embargo, ahora soy yo quien dispone de más tiempo para estar en casa y, tal vez forzado por la necesidad, soy quien la lleva casi en su totalidad. Sinceramente, me está gustando la experiencia. A Barbara también, aunque al principio se sentía extraña de que un hombre hiciese algo así (ya ves, Ele, no sólo hemos sido educados así en España). Como verás, no sólo somos los hombres quienes tenemos que cambiar esquemas en nuestras cabezas.
24 Octubre 2008 | 12:55 PM