Es la última tarde de trabajo antes de unas cortas vacaciones.

Si, si, ya se que me direis algunos que no me queje, que he estado de viaje durante 8 días...y que días¡¡¡ pero teneis que saber que tras un viaje como ese se necesitan vacaciones de verdad, de esas de estar sin hacer más que lo que te apetezca, en mi caso nada o casi; tumbada al fresco, viendo como los más sufridos se tuestan al sol, mientras yo los contemplo con desgana desde mi atalaya de reina madre a la que se le importa un higo ligar bronce, que espero se pase pronto de moda y volvamos a los blancores de antaño como lo chic y elegante; algunos paseitos relajados junto al mar o por la montaña al atardecer; alguna reunión tranquila de amigos, esos que a diario no tenemos mucho tiempo para dedicarles; sesiones de música sin tener que cortar a medio; una buena lectura con saboreo de las letras y su contenido, que a veces devoramos páginas y se nos queda la cabeza igual de vacía que al principio; un poquito de ordenador, sin internet, pero solo para ordenar carpetones de fotos familiares y caprichosas que se han ido acumulando en este larguiiiisimo año; quizás también florezcan ideas nuevas con que amenizar el blog a mi regreso...ya veis, la tumbona me espera...

...y dentro de un par de semanas de nuevo al tajo. Seguro que no me sabe todo tan gustoso como lo he ido pensando, al final siempre falta tiempo para el relax y el ganduleo.

Que nos volvamos a encontrar a la vuelta y lo paseis fantástico estos días¡¡¡¡¡¡¡¡

BSSSSSSSSSSSSSS MUXOS.

ELE