VANITAS
La arrogancia, la presunción y el orgullo
Cuanto mas alto volaba, más profundamente se hundía.
Cuanto más rápido corría, más lejana era su meta.
Cuanto más buscaba la ruta, más su rumbo perdía.
Cuanta más placer lograba, más aburrida era su vida.
Cuanta más belleza buscaba, más horrible su ser hacía.
Cuanta más riqueza buscaba, más se empobrecía.
Cuanto más escudriñaba, menos saber tenía.
Cuanta más libertad proclamaba, más esclavo se hacía.
Cuanto más poder encontraba, menos fuerte se hacía.
Cuanta al fin vida buscaba, la muerte le prendería.

La gloria del mundo los lanza al estrellato, pero se hunden en el vicio y la soledad.
El afán los envuelve robando su paz y ya no se corre tras la meta, sino huyendo de las circunstancias.
Cuando miran hacia delante, no ven el horizonte.
Cuando el placer se hace la búsqueda, se convierte en insaciable.
Cuando solo se adorna el cuerpo con joyas, el alma se llena de vacío.
Con tanto oro y plata, su alma miserable, no mitiga su hambre de amor.
La búsqueda de conocimiento, pretendiendo saberlo todo, menos al autor del conocimiento, entenebrece sus mentes.
Sin tener al dador de libertad, no podrán hallarla jamás.
Presumir su autosuficiencia, los aleja de la verdadera fuente de poder.
Y al final, cuando ya no hay oportunidad; aferrarse a la vida, sin el autor de la vida, es un acto inútil.
Autor: Ítalo Violo (Poeta y pintor venezolano)
04 11 2006
Y aun algunos tienen la suerte de que se les tiendan los hilos para conseguir superar sus miserias, pero hacen con ellos una maraña con que quieren liar también a quien les ayuda, mientras se sienten orgullosos y acomodados en su propia mentira. Triste.











Ele Gallerani dijo
Perdona, Lidia, pero es que el artículo anterior me daba también a mi error y lo he vuelto a hacer. Aunque he leido tu comentario y absolutamente de acuerdo contigo.
BSSSS
3 Julio 2008 | 06:12 PM