AMANECE UN DÍA CUALQUIERA.
Pepa abre los ojos e instantáneamente se despereza y se dispone a saltar de la cama, son las 6,45, de repente se da cuenta de que acaba de sufrir un tirón muscular
-Joder¡¡¡ Pues si empezamos bien la mañana.
Lolo, sobresaltado por el bramido de su compañera, entorna los ojos y la mira sin decir nada.
-Que me acaba de dar un tirón en el cuello…mal comienzo con el día que me espera.
Pepa se levanta, agarra el transistor escuchando la cadena PER, entra y sale del aseo veloz camino de la cocina, aun con el pijama, a los pocos minutos se empieza a oler a café por toda la casa, este aroma es el pistoletazo de salida de Lolo que, con mucha calma, se levanta mientras observa detenidamente la almohada en busca de algún nuevo pelo que durante la noche ha podido desertar de su cabeza y enciende su transistor con la cadena DOPE.
Cuando Lolo llega a la cocina, hecho un auténtico brazo de mar, la mesa del desayuno está dispuesta, zumo, café y leche humeante, tostadas recién hechas; durante unos minutos se vuelve a hacer la paz en el hogar de los del Pino, ambos han apagado sus transistores y encienden
-¿Hoy que toca?
Sin contestar, Lolo zapinea hasta la 3.
-Otra vez la 3, pues creía que tocaba la 4.
Silencio.
-Pero si son las mismas noticias de ayer a mediodía. Vale, pero mañana ponemos la 1 o la 5.
Silencio.
-¿Qué tienes hoy? ¿mucho trabajo?
-Muchísimo, reunión con el administrador, con la jefa de servicio de N, con la supervisora de enfermería, con los encargados de material. Por cierto no se si me dará tiempo a tanta reunión y lo mismo quedo con alguna de ellas para una comida de trabajo, nada, a comer otra vez fuera (poniendo cara de asco), pero luego me preparas una buena cena ¿eh?.
Silencio.
-Pues yo también voy a llevar un día apretadito, voy a empezar preparando la comida, que los niños hoy vienen pronto y tienen clase temprano en la facultad, a las 9 tengo que estar en el trabajo, viene un cliente y tal como están las cosas hay que mimarlos, luego tengo que preparar varios presupuestos, ir al banco, revisar los trabajos, hacer 5 informes, preparar sus correspondientes facturas y esta tarde tengo que ir a comprar material que me falta para terminar una obra, hablar con el aparejador del proyecto X antes de las 6 y…
-¿Es que no te cansas de hablar a estas horas? Pues reserva fuerzas para lo que te espera.
Silencio.
-Si no vienes a comer igual les dejo algo a los chicos y me como un bocadillo en la pelu, que hace un mes que no voy.
Silencio.
-Por cierto, si vas a la pelu aprovecha y pídeme cita para pelarme el miércoles por la tarde y hora para la esteticista, necesito una hidratación antes del verano, que luego con el barco se me pone la cara tensa. También si vas al super me compras maquinillas de afeitar…ah, ya que vas a ir al banco para el trabajo, aprovecha y me ingresas estos cheques en la cuenta corriente. Llama al asesor para que nos de cita para la renta. ¿Pasarás por la puerta de la agencia de viajes? Pues recoges una reserva de avión que hice para el Congreso de Cancún…apunta también comprarme un protector solar, que en esas latitudes ya se sabe como está el sol. ¿Has llevado mi chaqueta de verano a la tintorería? No lo olvides, que me la quiero llevar al viaje.
Bueno, nena, me voy que tengo mucho trabajo. No se te olvide nada de lo que te he encargado.
Un casto beso en la frente de su mujer, que le dedica su mejor sonrisa mientras se automasajea el cuello con su contractura, y Lolo cierra la puerta de su hogar, hasta la noche, en que vendrá dispuesto a desparramarse en el sillón tras la dura jornada. Allí se queda Pepa, entre fogones, haciendo la cama y recogiendo a toda prisa para no llegar tarde al trabajo.
(continuará)











lascosasdepepe dijo
estupendo post, esperamos que continues con el relato.
un abrazo.
27 Mayo 2008 | 08:08 PM