CUANDO TODO NOS RESBALA.

Llego a casa, no hay nadie, pongo la tv, de forma maquinal, por eso de sentirme acompañada y aparece un debate preelectoral, durante unos segundos escuchas una y otra patochada de nuestros políticos, por que ¿estais conmigo en que nada más dicen patochadas?; hastiada de tanta memez salto a otra cadena, un programa de deportes, perdón, de futbol; otro saltito, un poquito de telebasura que no llego más que a imaginar, pues no doy tiempo; salto otra vez, en un informativo aparece el enésimo desfile de modelos de no se que diseñador novel; vamos a ver por otro lado, un gran chef nos habla de las últimas tendencias de la cocina mostrando unos platos que en principio son lo mas parecido, por el tamaño, a aquellas pastillas que decían que ibamos a tomar en ese futuro que ya es hoy; el salto definitivo, si no encuentro nada que me enganche, apago el monstruo, veo como desde un piso alto saltan al vacio unas personas acosadas por un incendio...PLAS, se acabó.
Silencio, en la calle se escuchan levemente algunos coches, pero en la casa hay silencio, una enorme paz. Siento que todo me resbala, que necesito no ver nada, no saber nada, un instante de nada absoluta, imprescindible para poder soportar un nuevo día cargado de saltos como el de hace un momento. Cierro los ojos, aparecen manchas grises y negras que me hacen ver un lago frío y sereno, no quiero más.









mary-chan dijo
Estoy de acuerdo contigo, tal y como está la televisión lo mejor que se puede hacer es apagarla.
Un abrazo :)
4 Febrero 2008 | 09:01 PM