La noticia salto ayer a los medios de comunicación, la sentencia del Supremo obliga a la DESRESTAURACIÓN del Teatro Romano de Sagunto, ole y ole, por fin una alegría, se acabo la racha de la irreversibilidad de los hechos consumados¡¡¡¡¡ A ver si de este modo, a los que van de listos por la vida pensando que la impunidad se consigue por decreto, seles aclaran las ideas de que esto no es un cortijo donde se puedan cometer aberraciones como la ocurrida sobre el Teatro de Sagunto,una ilustre ruina convertida en una patochada de diseño.
Por si os apetece más información, ahí van varios enlaces y de todas las tendencias, que no se diga que doy información sesgada del tema:
http://actualidad.terra.es/nacional/articulo/pspv_teatro_romano_sagunto_2159544.htm
http://www.elpais.com/articulo/cultura/Teatro/Romano/Sagunto/volvera/ser/ruina/elpepucul/20080103elpepicul_5/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2008/01/02/valencia/1199281036.html

Lo mas lamentable del caso es que por una vez parecen coincidir los partidos antagónicos, unos fueron los que permitieron la fechoría, los otros los que ahora la defienden por que les toca pagar "desfacer el entuerto". Politizar la cultura, nuevamente se demuestra que es un asco.
Y para aquellos que me vayan a replicar que ahora se va a perder la posibilidad de sacar partido a una ruina, que los habrá que lo piensen, les invito a visitar el Teatro Romano de Siracusa, una hermosísima ruina que, durante la temporada de verano, hace su ciclo de teatro clásico gracias a unas gradas de madera de quita y pon, sencillo, económico y aséptico para la esencia de los restos arqueológicos. Chapó (para los cultos, chapeau) por los que han tomado la salomónica decisión.


El antes y el después dice mucho ¿o no?